21/6/13

Son las 02:20 de la mañana. Número capicúa. Hace frío y tengo los pies realmente congelados. Las gotas de lluvia rebotan sobre los cristales de mi ventana y me recuerdan a esos días de invierno que paso encerrada en mi habitación escondida bajo el edredón. Aunque ahora no es muy diferente. Todo está en silencio y eso hace que pueda escucharme a mi misma, aunque sea solo por esta vez. Inseguridad, miedos y equivocaciones, es todo lo que puedo sacar en claro esta noche. Miro a mi alrededor y solo me invaden recuerdos. Estas cuatro paredes han visto tantas cosas que me daría miedo hasta pensarlo. Llevo casi cuatro horas viendo películas sobre amores imposibles, problemas no resueltos y triángulos amorosos que siempre se resuelven de manera inesperada. Y ya no me apetece ver más mentiras. Al menos hoy no. El amor es mucho más complicado que todo lo que aparecen en esas imágenes. El amor es mucho más que una historia inventada dentro de un cuento de princesas, es mucho más que un guión de película que ni si quiera refleja lo importante que puede llegar a ser para alguien. El amor es dolor transformado en palabras. Amor es verte sonreír y hacerlo yo también para que nunca borres esa sonrisa. Porque es precisamente esa sonrisa la que me da fuerzas cada vez que un problema se apodera de nosotros. Y aquí estoy. 02:37 de la mañana. Ninguna película más que ver. Ninguna palabra más que escribir. Ninguna mentira más que vender. 

No hay comentarios: