30/4/13

Dejas demasiadas cosas sin nombre...


"Dejas la habitación demasiado vacía cuando llega el momento de marcharte. Dejas llantos de desesperación y preguntas sin acabar. Dejas te quieros a medias y muchas, pero que muchas caricias perdidas. Dejas mal estar y una cama perfectamente hecha. Y eso solo puede decir una cosa, que tú no estás para deshacerla. Dejas besos olvidados en los rincones de mi cuarto y un miedo horrible a entrar en tu habitación y no ver tu ropa tirada por el suelo. Dejas ganas que se alimentan de más ganas de besarte. Dejas un silencio que me pone los pelos de punta solo al escucharlo. Dejas recuerdos colgados de mi corcho, lágrimas sobre la almohada y un montón de abrazos usados que no se pueden reutilizar. Dejas una sensación de vértigo que se acrecienta según pasan las horas. Pero también dejas fuerza. Y mucho valor. Valor para poder enfrentarme a esto contigo. Y sobre todo, valor para no rendirme aunque las cosas se pongan muy difíciles y parezca que todo va mal. Valor para quererte por encima de cualquier cosa y para darle un empujón a la distancia y sacarla de esta historia, solo como tú y yo sabemos. Valor para ser lo suficientemente valiente a tu lado para matar monstruos por nosotros."


3 comentarios:

BEATRIZ dijo...

Es triste cualquier partida para el que se va, peor para el que se queda con todas esas cosas que ya has nombrado.

Y el reacomodo duele.

Abrazos.

Letras en mi Corazón dijo...

muy lindo!! aunque triste a la vez porque todas esas cosas se quedaron a medias!!

Ignacio Diaz dijo...

me gusta mucho...