1/9/12

PUZZLE

Uno de septiembre. Una y treintaidós de la noche. La persiana de mi habitación aún se mantiene subida pero no tengo ningún interés en bajarla. Y mi corazón en espera, como de costumbre. Creo que esta noche le he dado demasiada importancia a todo. A todo y a nada a la vez. Pero, esto en mi vida es lo normal. Soy la chica que se enamora, se enfada porque le hacen daño, la dejan, llora y se vuelve a enamorar. Como un círculo vicioso. Soy la chica del corazón de cristal. Todo el mundo se puede permitir el lujo de romperlo pero yo ni si quiera soy capaz de manejarlo a mi antojo. Tiene vida propia. Incluso a veces creo que está más vivo que yo. 
Ya ha pasado ocho minutos desde que estoy escribiendo esto y aún no tengo muy claro por qué he comenzado a hacerlo. Supongo que ha llegado un momento en el que necesito contar la historia. Mejor dicho, mi historia. La de un amor que llegó y permaneció a mi lado recomponiendo cada trocito de cristal de mi corazón, como si fuese un puzzle de cincuenta mil piezas casi imposible de completar.

-Parte uno-

3 comentarios:

Gustavo Aguilar Alterno Espiraaaal dijo...

Una larga noche de agonia vdd, andamos de alguna forma igual

Rakel dijo...

buena entrada!! es como si la hubieses escrito para mi tambien..!!
pues en ese sentido hay que saber manejar a nuestro corazón!!

¿Me abrazas? Lola dijo...

No hay momento adecuado para escribir algo, dicen... pero la noche por lo general, es el mejor ambiente para hacerlo... espero la parte dos...