12/6/12

Diez días de tronquitos de fresa

Es demasiado raro entrar en mi habitación y que tú no estés esperándome tirado en la cama. No hace ni dos horas que te he dejado en el aeropuerto y siento que necesito volver a tenerte cerca. Es totalmente imposible que alguien llegue a entender algo de todo lo que existe entre nosotros porque es tan especial que solo dos personas de todo el sistema planetario podrían entenderlo... y esas personas somos tú y yo. Solo nosotros somos capaces de sentir que hay algo que nos une tan fuerte que nada ni nadie nos podrá separar nunca, ni si quiera la maldita distancia. Te puedo asegurar que nunca he estado al cien por cien segura de algo y que ahora, después de casi veinte años, por fin... puedo gritarle al mundo entero que lo único que necesito es que me despiertes por las mañanas a besos y te quedes mirándome como si en cualquier momento pudiera desaparecer. 
Y me da igual. Me da igual que nadie apueste por nosotros, me da igual que se hagan apuestas del tiempo que duraremos juntos. Me da igual porque ninguno sabe todos los momentos que hemos pasado juntos. Ninguno entiende que podemos tirarnos una tarde entera tirados en un césped sin hacer absolutamente nada, simplemente dándonos besos hasta que no podamos más. Ninguno conoce tu forma de tocarme, de hacerme cosquillas, o nuestra manía de colocarnos en frente de un espejo solamente para observarnos. Ninguno sabe que somos la pareja a la que se le olvidan las llaves y se da cuenta justo después de cerrar la puerta. Y tampoco entenderán nunca que a nosotros siempre se nos pone a llover justo en mitad del camino porque eso es lo único que nos puede salir mal, el tiempo.
Que nuestros planes de futuro son mucho más especiales que cualquier duda que aparezca de repente por la cabeza, porque tenemos una promesa. Una promesa de esas que sabes que nunca jamás se va a romper. Y no solo tenemos una promesa, tenemos un deseo. ¿Qué digo un deseo? Tenemos un contador de deseos. Y eso si que nadie lo puede entender, porque eso solo puede existir para nosotros... un número capicúa que por unos segundos nos haga creer que todos nuestros deseos se cumplirán con el paso del tiempo.
Eres mucho más especial de lo que alguien se puede imaginar. Y a partir de ahora, me toca echarte de menos. Es demasiado raro no quedarme abrazada a ti con la tele de fondo, y no levantarnos a tomar un cola-cao a la una y media de la mañana. Es demasiado raro ver tu habitación vacía y que no aparezcas tú sonriéndome, es demasiado raro que mañana me despierte y no tenga a nadie a quien abrazar. 
Odio tener un nudo en la garganta, de esos que no me permiten ni si quiera articular una palabra coherente. Odio no poder escuchar canciones que me recuerden a ti porque no podría evitar ponerme a llorar. Odio tener que echarte de menos a la fuerza. Pero sobre todo, odio pensar que algún día todo esto se puede acabar. 
Por ahora, solo te pido que te quedes a mi lado para siempre. Solo te pido que me quieras como lo estás haciendo el resto de tu vida. Y sobre todo, te pido que te dejes querer. Porque te aseguro que ni en cien vidas alguien te podría llegar a querer la mitad de lo que te quiero y te querré yo. Vamos a seguir nadando aunque sea a contracorriente, porque somos las únicas personas que entienden el verdaderos significado de  todo esto. 



6 comentarios:

Anónimo dijo...

Sabemos que esto nunca se acabará, tenemos una promesa y toda una vida por delante para cumplirla. No sé que haría sin tí ahora mismo, ni siquiera sé si volvería a ser yo mismo si se terminara. Pero no va a pasar nada, de eso me encargo yo. Te quiero más que a nada pequeña.

Rakel dijo...

muy lindo!!

Ainnoa♥ dijo...

que bonito pero muy triste...aish

Emmanuel... dijo...

me encanto tu blog!!! hermoso.
te sigo :)
saludos desde:
http://mi-mundo-flash.blogspot.com.ar/

SMSC dijo...

Que bonito por favor, que bonito.
Y te entiendo, sé como es ese vacío que te deja cuando se va y pasan esos días sin verle, extrañándole, echándole de menos.
Bonita entrada, sí señor!!

¿Me abrazas? Lola dijo...

Palabras con respuesta... La tristeza de tu entrada mezclada con aquella promesa de aquel ser animo que te ha contestado al paso... arrancan una sonrisa, haciendo pensar que aquello es posible...
Saludos... ñ_ñ