5/5/12

Ocho tumbado.

"Las paredes de mi habitación se quedaron impregnadas del sabor de nuestros besos a media mañana, de las risas en la cama y las ganas de querernos. Del ruido de tus zapatos, del olor de tu colonia y de todas esas palabras que nos dijimos una noche antes de dormir. De tu sonrisa traviesa, de las ganas que te tengo, del eco de tu voz repitiendo que la única salida es creer en nosotros mismos. De esa canción que siempre suena en el momento justo, de la soledad que me acompaña cada vez que sales por la puerta, de todos los recuerdos y de esa maldita sensación de locura que me invade cada vez que grito que quiero quererte el resto de mi vida."



Aún queda mucho por vivir.

2 comentarios:

Nerea Riveiro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mélanie M.Malbranque dijo...

Koalas and wombats unidos, jamás serán vencidos! Aunque tu blog me borre los comentarios y no me vuelvan a quedar tan bonitos. Que sepas que te quiero cerditraidora, que tengo ganas de conversaciones extrañas sobre los temas extraños de los que sólo podemos hablar tu y yo, y que quedan sólo 18 días para que volvamos a estar juntas (que pesadas somos jajajaja) te quiero, y gracias por formar parte de mi vida, hermanita :)