12/4/12

Di Koala.

Cada vez que cuento cómo empezó nuestra historia y lo segura que estoy de que nunca terminará me llaman loca. Cada vez que repito que tengo la seguridad de que me querrás para siempre y de que eres tú la persona que quiero que esté siempre conmigo me miran raro. Pero qué más da, si la gente viene y va... excepto nosotros. Me da igual que no entiendan nada, porque es lógico que no lo entiendan, solo tú y yo podemos hacerlo. Tu forma de mirarme, de agarrarme de la cintura. Tu manera de decirme que me quieres pero sobre todo de demostrármelo. Tu puntito rojo en la nariz y los lunares de tu cara. Tus continuos besos al revés y tú maldita manía de hacerme cosquillas sin parar. Todo eso y mucho más, es lo que hace que yo sea fuerte y que la distancia no pueda conmigo. Sabemos que será difícil pero no nos importa, nadie nos dijo que fuera fácil y las cosas más duras son las que más merecen la pena. Hace solo dos días que no te veo y solo tengo ganas de abrazarte. Pero por suerte un pequeño pingüino me acompaña cada noche repitiéndome constantemente que cada vez queda menos. Menos para que todas las promesas se cumplan, menos para demostrarle a todo el mundo hasta donde hemos llegado. Solo recuerda una cosa: somos dos koalas imparables, y eso nadie nos lo quita.

Te quiero.

2 comentarios:

Pamela dijo...

que lindo♥
a mi me encantan los koalas

Mélanie Martínez Malbranque dijo...

Esta claro que necesitamos a dos koalas que sean amigos inseparables de dos wombats :) sino no tiene sentido. Esta historia es una historia de 4 vidas que se entrelazan, y crean vínculos. Tienen historias diferentes, pero igual de bonitas, cada una a su manera. Te quiero hermanita, y gracias por encontrar a la persona perfecta para mi (L)