15/4/12

Cuando menos me lo espero.


He buscado el amor por todos los rincones del mundo. Me he obligado a mí misma a creer que los chicos con los que estaba me ofrecían y me daban todo lo que me merecía y que eso era exactamente lo que yo necesitaba. He obligado a mi corazón a que sintiera cosas que no quería sentir. Y evidentemente, aún teniendo en cuenta que lo intentaba una y otra vez, ninguno de esos intentos salía bien.
Hasta que te conocí. Contigo no me hizo falta buscar porque apareciste de repente. Contigo no hizo falta obligarme a mí misma y a mi corazón asentir porque antes de que me diera cuenta ya te quería más de lo que podía imaginar. Contigo no hizo falta que me autoconvenciera de que serías tú el chico que me cuidaría por encima de todo porque con solo mirarte estaba segura de ello. Contigo no hizo falta forzar las cosas porque surgían poco a poco. Contigo la palabra amor empezaba a cobrar el sentido que hacía mucho que andaba buscando.
Solo tuve que callarme unos cuanto “te quiero” para decirlos en el momento oportuno. Justo en el primer instante que te tuve delante supe que eras tú. El chico con suerte, el chico que se parecía a un pingüino, el chico que hacía que “Koala” no fuese solo un animal. El chico que me abrazaría cada vez que tuviera miedo, el chico que entendería todo lo que los demás no habían entendido. Supe que eras tú, el chico que me haría feliz… todos los días de mi vida.


El lunes cuesta, el martes imposible sin tu voz.
(Pereza, Leones)

4 comentarios:

Rose dijo...

Qué bonito, el amor sin duda es el motor del mundo. Un beso y feliz semana

Pamela dijo...

Que lindo; Me dio mucha tranquilidad; me senti identificaadaaaa

Rakel dijo...

hermoso!!

Pamela dijo...

Gracias por tu comentario tanlindo♥