3/3/12

Séneca.

Y ahí está. Ese sonido otra vez en tu móvil, y tú con la esperanza de que sea él de nuevo. No importa para qué, lo que realmente tiene sentido es que seas tú esa persona a la que esté hablando en este momento. 
Parece mentira si lo piensas, que todo sea como es, así de repente y sin ninguna explicación aparente. 
Una mañana te despiertas pensando que será un día como otro cualquiera y sin nada que destacar, desayunas ese zumo de melocotón como cada día, te olvidas las llaves encima de la mesa del comedor y sales de casa sin ninguna esperanza de que todo pueda cambiar en cuestión de segundos.
Y cuando te das cuenta, un millón de casualidades se han puesto de acuerdo para que esto sea posible. Y lo único que se te pasa por la cabeza es que es demasiada casualidad. Y sonríes, aunque no sabes muy bien por qué. Y te das cuenta de que todo esto tenía que pasar así y que no podía ser de otra manera. 
Tú tenías que levantarte de la cama con el pie izquierdo y dejarte esas llaves encima de la mesa. Tú tenías que beberte ese zumo mientras dejas la cocina perdida de azúcar.Tenías que salir de casa escuchando esa canción a volumen nueve y tarareándola en el coche como si no hubiera mañana. 
Todo tenía que ser así porque en tu destino estaba escrito así. Y aunque no tienes muy claro por qué, te acuerdas de esa frase que algún día te obligaron a leer en el instituto:
Existe el destino, la fatalidad y el azar; lo imprevisible y, por otro lado, lo que ya está determinado." 

2 comentarios:

El Drac dijo...

¡Vaya ! Hasta que por fin sé por qué las chicas chocan el auto...!!

¡Gracias! Buen aporte (jajaja)


Un beso

Mélanie Martínez Malbranque dijo...

No tengo nada más que decir que un... se como te sientes. Yo también esperaba esa lucecita roja de la bb :) te quiero, mucho, como una hermana quiere a su hermana, de forma incondicional (L)