18/3/12

04.

El reloj marcaba las once menos cinco de una mañana de abril. Quedaban exactamente cinco minutos para que comenzaras a despertarte. Cinco minutos para que decidieras cómo despertarme. Cinco minutos para que sonara ese despertador. Cinco minutos para hacerme la dormida y revolverme entre las sábanas. Cinco minutos para obligarte a hacerme cosquillas en el vientre. Cinco minutos para que alguien subiera esa persiana y nos vistiera con pequeños rayos de sol. Quedaban exactamente cinco minutos para que ese reloj en el que tantas veces me perdí esa noche, nos avisara de que el miedo se había esfumado mucho antes de que nos hubiéramos dado cuenta.

2 comentarios:

Rakel dijo...

muy hermoso!!

Lorena :) dijo...

Es primavera.
Aquí también.
Espero que sigas queriendo participar en esto junto a nosotras en esta estación.
http://enmenosdedosfrases.blogspot.com.es/
Un abrazo :)