8/2/12

Una y otra vez.

No puedo explicaros por qué. No puedo intentar que comprendáis algo que no sentís. Pero para mi es fácil. Solo tuvo que rozar mi mano un segundo para darme cuenta de que tenía que irme con él al fin del mundo si hiciera falta. No tuvo que insistir y yo tampoco quise que lo hiciera. Tampoco hizo falta articular palabra porque en cuánto me miró supe que haríamos una locura. No sé si es lo correcto, no sé si me he vuelto loca por unos segundos o sólo es que estoy enamorada. No sé si él será la persona con la que compartiré mi vida para siempre, no sé si llenaremos nuestra vida de "lo sientos" que al final nunca significarán nada. Tampoco sabré nunca si la rutina acabará con nosotros o si el hueco del armario acabará por ser demasiado pequeño. 
Lo único que se es que pase lo que pase, sigamos juntos o tomemos caminos diferentes, en el momento en el que él me dijo que lo dejara todo, yo lo hice. Y eso es de lo que jamás me arrepentiré, de haberlo intentado.


2 comentarios:

don vito andolina dijo...

Hola, concisas y precisas letras desnudan integralmente la germinal belleza de este blog, si te va la palabra encadenada, la poesía, te espero en el mio,será un placer,es,
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen día, besos truhanes.

:( dijo...

La vida está tapizada de arrepentimientos. Por lo que hicimos, y también por lo que pudimos haber hecho...
Pero adelante. Eso es inevitable.