22/2/12

La peor multa de mi vida.

Maniobré tanto para que esto saliera bien... Ahora lo recuerdo. Aceleré tantas veces cuando el límite estaba tan cerca...Quise que no hubiera stops en ninguno de nuestros besos, quise no dejar que nadie pasase en nuestros ratos más íntimos. Quise saltarme todas las reglas para que permanecieras a mi lado. Me volví tan loca, luché tanto por lograr lo irremediable... que me pusieron la peor multa que podrían haberle puesto a nadie: te fuiste. Desapareciste de mi vida para siempre. 
Aún recuerdo aquellas tardes sin salir de la cama, en las que lo mejor que me podía pasar es que la luz de mi habitación permaneciera apagada las veinticuatro horas del día. Recuerdo aquella almohada empapada, aquel móvil  apagado por miedo a no sonar. Recuerdo aquellos pensamientos que me invadían la cabeza, recuerdo mis lágrimas resbalando por mi cara cada vez que alguien hablaba de ti.
Pero también recuerdo el día que me levanté de esa cama con la mejor de mis sonrisas, subí la persiana y creí comerme el mundo. Recuerdo esa sensación de madurez, de valor y de superación. Recuerdo la cara que todos pusieron cuando vieron que no paraba de reír. Recuerdo esa satisfacción personal cuando vi que por fin me había dado cuenta de que no se acababa el mundo. Recuerdo el abrazo que me dio mi mejor amiga al ver toda esa fuerza que desprendía por mi cuerpo. 
Recuerdo tan bien todos esos sentimientos que hoy lo único que puedo recordar de todo esto es el momento en el que le dije adiós al miedo y conseguí ser feliz.

4 comentarios:

Mélanie Martínez Malbranque dijo...

es una gran sensación, las dos sabemos como es :) te quiero, mucho

Pamela dijo...

Ai es hermozso :)
Es una historia contada desde otro punto de vista, un auto, pero a la vez no, porque sos vos!
Siempre hay que rescatar lo bueno.
Por lo de mi entrada; Si me sigo hablando con el.
besitos♥

Natalia dijo...

Gran entrada

:( dijo...

Una pena que no todas sean como tú.
Una pena que algunas se quedan en la cama,
con la luz apagada,
con la almohada empapada,
demasiado tiempo...