26/2/12

La Luna.


En realidad permanecería ahí tumbada, en esa cama, a su lado, todo el tiempo del mundo. Hablando de cosas que aunque puede que para los demás sean tonterías, para nosotros no lo son. La letra de una canción puede ser algo realmente importante pero eso jamás nadie lo entenderá.
Le miraría de tal forma que no podríamos dejar de mirarnos. Sin saber nada pero a la vez diciéndonoslo todo. Dejando el miedo a un lado, o al menos intentándolo.
¿Por qué es tan fácil sentir miedo? Supongo que todos lo hemos sentido alguna vez. Miedo a sentirnos inferiores, a no ser lo que esperan que seamos, a no dar la talla… Miedo a sentir demasiado por alguien y que nada salga como esperas. Miedo a fracasar, a sentirnos rechazados. Pero sobre todo, miedo a no saber a lo que nos enfrentamos.
Nunca pensé que el miedo pudiera convertirse en algo malo, al contrario. Creo que nos ayuda a hacernos más fuertes, a tener más valor para afrontar las cosas. Nos ayuda a aprender a coger el toro por los cuernos y no abandonar a la primera de cambio. Nos ayuda a comprender que tenemos que intentarlo una y mil veces hasta conseguir lo que realmente queremos.
Y cuando lo consigamos, seguramente, nos sentiremos mejor con nosotros mismos. 
Y entonces, cuando yo consiga lo que realmente quiero, podré hacerte cosquillas hasta que el Sol se esconda y la Luna se convierta en nuestra lámpara mágica… toda la noche.

1 comentario:

Mélanie Martínez Malbranque dijo...

me parece que se a que te refieres, porque justo pensé algo así hace un tiempo... Te quiero too much!