14/12/11

Catorce de diciembre.

¿Sabes? Yo nunca elegí nada en mi vida. No elegí medir un metro cincuenta y cinco, tampoco tener los ojos verdes y el pelo encrespado. No elegí tropezarme a cada paso que doy, ni ir siempre a contracorriente. Yo no elegí ser tan cabezota que a veces ni si quiera se puede hablar conmigo. No elegí ser alguien tan inocente, que cree en todo lo que el resto del mundo da por perdido. No elegí ser alguien que lucha por las causas perdidas. No elegí nada nunca hasta hoy. Hasta que apareciste tú, con tus ganas de que todo salga bien y esa sonrisa que puede cambiar el mundo. Llegaste a mi vida así, de repente... sin que yo lo esperara. Haciéndome ver que todo es posible y que nada es lo suficientemente fuerte como para hundirme.
Y te elegí. Elegí tu manera de mirarme y tu forma de caminar. Elegí esa arruga que se te forma en la nariz cada vez que ríes. Elegí esos ojos almendrados que dicen mucho más que cualquier palabra. Elegí esa forma tan tuya de demostrarme que me quieres a cada paso que doy. Elegí que quería que mi respiración se entrecortara cada ve que tú pasaras por mi lado. Elegí que todo lo bueno y lo malo que tuviera que pasarme en la vida, quería pasarlo contigo. Elegí que fueras la persona con la que poder compartirlo todo. Elegí quererte. Y a día de hoy, sigo completamente segura de que es la única decisión que he tomado en toda mi vida de la que jamás me voy a arrepentir. Pase lo que pase... yo te elegiré siempre.






Y cambio solo pido que tú me elijas a mi.
Te quiero.

1 comentario:

Mélanie Martínez Malbranque dijo...

joo.. que bonito! Yo elijo quererte también, porque eres la mejor y te lo mereces todo!