31/10/11

Por intentarlo.

Cuántas veces nos hemos preguntado qué estamos haciendo con nuestra vida. Con diecinueve años pocas personas se plantean un futuro y la mayoría se dejan llevar por las situaciones. Pero hoy una amiga me ha abierto los ojos y me ha hecho que por fin vea todo lo que me niego a ver.
Hay cosas que cuando teníamos quince años estaban bien pero que ahora están de más. Está bien eso de no poner nombre a las cosas, de no tener que darle explicaciones a nadie y de no ponerse límites los unos a los otros... pero de ahí a dejar las cosas en el aire, a que nadie diga lo que siente y a que las cosas se queden dentro hay un salto bastante grande.
Llevo varias semanas planteándome qué es lo que quiero y preguntándome qué es lo que realmente estoy buscando, analizando las decisiones que quiero tomar, cómo las quiero realizar y qué tengo que decir y hacer para solucionar todo lo que siento. También soy consciente de que probablemente no salga todo como yo espero pero no pretendo que todo el mundo sienta lo mismo que yo solo que por lo menos, las personas que tienen que saber lo que siento, lo sepan. 
Al menos si algo sale mal no podré sentirme culpable por no haber intentado solucionarlo...