28/10/11

El sueño que nunca se cumple.

Recorrió el pasillo descalza, sigilosamente. Cuando llegó a la puerta de la habitación se asomo para comprobar que aún seguía durmiendo. Al asegurarse de que Jake seguía soñando profundamente, sonrió. Cogió carrerilla y se tiró encima de él gritándole que ya era hora de despertarse. Le comenzó a hacer cosquillas y cuando él pudo visualizarla, la besó.
"Eres increíble" susurraba Jake intentando deshacerse de los rayos de Sol que entraban por las persianas. La cogió de la cintura y haciéndose el perezoso intentó que se quedara junto a él durante un rato. 
Se habían imaginado tantas veces esto, que ahora que lo estaban viviendo sabía mucho mejor de lo que pensaban. El simple hecho de que Jake viera la cara de Caroline cada mañana, y de que ella le sorprendiera cada día era algo fascinante. Era un amor distinto al de los demás, demasiado fuerte. Siempre he dicho que los unía una fuerza inimaginable y que probablemente ese lazo nunca podría destrozarlo nadie.
Caroline era alguien especial, solo hacía falta mirarla a los ojos para enamorarte. En cambio, Jake se había vuelto loco por ella cuando la vio bailar aquella noche encima de ese banco. Se la veía tan viva, tan joven y con tantas cosas que contar...
Sin embargo, ese día, sus vidas habían cambiado para siempre.

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