1/9/11

Su mundo, su cuarto.

La vida se le planteaba complicada. Demasiadas cosas importantes en las que pensar, demasiadas decisiones que debería tomar. Sin embargo, para ella nunca era suficiente. No le importaba lo más mínimo todo lo que giraba a su alrededor, ni le prestaba atención a nada que no tuviera que ver con él. Era como si viviera en una pequeña burbuja. Todo lo que saliera de su cuarto no tenía mayor importancia, ni el tiempo, ni las guerras, ni si quiera que cayera el diluvio universal y la pillara durmiendo en la cama. Le daba igual no subir la persiana en una semana, le daba igual no coger el teléfono en días…porque nada era más importante que verlo despertar. Se olvidaba del resto del mundo cuando él estaba metido en su cama. Entonces, su único motivo era hacerlo feliz. Sus únicos deberes: observarlo todo la noche mientras dormía. Su único objetivo: enamorarle hasta que decidiera quedarse a vivir en su mundo, en su pequeña burbuja... para siempre.


Maldita Nerea - En el mundo genial de las cosas que dices.

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