27/9/11

No se trata solo de compartir almohada, 
ni de besos por las mañanas 
y caricias antes de cenar.
No se trata de abrazos perdidos

ni de armarios vacíos
 y camisas sin planchar.
Se trata de mejorar lo vivido, 
de olvidarse del frío 
y humillar al qué dirán. 
Y lo demás, ¿qué más dará? 

Si tú eres mi manta, 
mi cama, mi café por las mañanas
 y mi risa antes de llorar.

1 comentario:

Laura dijo...

oh! me encantó la ultima frase.
saludos