10/8/11

Alguien dijo alguna vez algo así como si piensas en darte por vencido, piensa antes en la razón por la cual te mantuviste de pie todo este tiempo”.

Las personas somos muy diferentes cuando nos tenemos que enfrentar a algo. Primero están los pacientes, esos que esperan y esperan con paciencia hasta que eso que quieren conseguir lo logran con éxito. Y luego están las personas que lo quieren todo aquí y ahora, los que no soportan tener que esperar para que se solucione eso que tanto les atormenta.

Supongo que yo soy una mezcla de los dos. Espero y espero pero cuando veo casi imposible conseguir eso que tanto deseo, de repente…abandono. Me doy por rendida y tiro la toalla, sin tener en cuenta las razones por las que he luchado todo este tiempo.

Cuando hablamos de amor, las cosas cambian. Nadie puede estar seguro de ser correspondido y nadie puede obligar a otra persona a que la quiera. Entonces yo me pregunto, ¿Cuál es el límite? ¿Cuándo sabes que ya no hay nada que hacer? ¿Cuándo se supone que tienes que tirar la toalla y pasar página? ¿Cómo sigues adelante si sabes que la persona de la que estás enamorada solo te puede ofrecer su amistad? ¿Cómo consigues mantenerte lo suficientemente fuerte como para no abandonar e intentar enamorarle? ¿Son suficientes esas razones que te han mantenido a su lado todo este tiempo? ¿Es de cobardes darse por vencido cuando sabes que no siente lo mismo que tú?

Siempre he mantenido que si quieres a alguien debes hacer lo imposible por estar a su lado pero supongo que a veces hay demasiados obstáculos en medio para seguir luchando por algo que quizá no tenga sentido.



O sí, pero supongo que nunca lo sabremos.

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