25/7/11

Miedo.

Hoy es un día de esos en los que te paras a pensar un poco en todo. De esos que no sabes por qué razón estás triste, sin ganas de nada excepto de pasarte todo el día metida en la cama sin saber qué hacer. De esos en los que solo importa elegir la canción más triste que encuentres y escucharla una y otra vez. Que da igual si salió el sol o si está cayendo el diluvio universal. Da igual si no hay café recién hecho, si nadie sale para dar una vuelta o si el teléfono de casa no para de sonar. Un día de esos en los que tu móvil suena pero siempre saldrá el contestador.

No sé exactamente por qué las personas tenemos días así. Porque parándome a pensarlo detenidamente, hoy por hoy, no tengo ninguna razón por la que sentirme triste. Ninguna razón por la que pensar que todo va mal, que algo no merece la pena o que todo mi alrededor sobra. Pero la vida es así, y a veces, no es del todo fácil dar una explicación.

Te paras a pensar en todo lo que has hecho mal y lo diferentes que podrían ser las cosas si hubieras actuado bien. En todo lo que dejaste escapar, en todo lo que perdiste por alguien que no te merecía la pena, en las cosas que quedaron sin hacer y sobre todo, las cosas que han quedado sin decir.

Y de pronto, te recorre por todo el cuerpo esa puta sensación. El miedo. Miedo a que vuelva a repetirse todo aquello que has sufrido, a volver a cometer exactamente los mismos errores. Miedo a perder a la persona que poco a poco te ha devuelto las ganas. Miedo a que nadie lo entienda, a que te juzguen, a que lo compliquen y a que se metan en medio.

De lo que no nos damos cuenta cuando tenemos días así, es que tarde o temprano ese miedo vamos a tener que enfrentarlo. Plantarle cara y decirle adiós. Luchando por lo que realmente queremos y sobre todo, por nosotros mismos.

1 comentario:

Duna Loves dijo...

Desgraciadamente somos de tropezar en la misma piedra y tenemos días malos, pero también sabemos que todo lo que en un momento nos parece malo puede volverse bueno poco después... Y no hay más, porque no podemos volver atrás y hacer o deshacer aquello que hicimos o no llegamos a hacer. No sabes cómo te entiendo :)