31/5/11

Cegada.

Él me hace creer en todo lo que jamás creí. No sé cómo lo hace. No sé si es su forma de caminar, su manera de mirarme, esa sonrisa que pone cuando me ve aparecer o su forma de decirme que quiere pasar un rato conmigo. No sé si es cómo me hace de reír, la manera que tiene de estar sentado o esa curiosa manía de mirar alrededor cuando se está riendo. No sé lo que es, solo sé que todo lo que salga de su boca yo me lo creeré. Aunque no quiera, va a ser irremediable. Estoy cegada por cada palabra que me dedica, por cada sonrisa que me regala. Por esa forma tan especial que tiene de arrugar la nariz, por su maldita manía de morderme el cuello, por esa manera de susurrarme al oído. Estoy cegada por el y por su estrategia para hacer que le quiera. Hay momentos en que creo que lo tiene todo calculado para que mi cabeza no se separe ni un minuto de su nombre. Ya no sé como explicarlo pero creo que de la siguiente manera es la forma más fácil que se me ocurre. Si él me dice que Roma está en París…Yo me lo creo.



Borra las horas de cada reloj,

y me enseña a pintar transparente el dolor con su sonrisa.

1 comentario:

Pauu dijo...

Ten cuidado, porque estás enamorada y el no va a dejar de enamorarte :]

Muaks