9/5/11

Ayer.

¿Sabes? Ayer me di cuenta de algo. Algo que hace mucho tiempo que sabía pero no fui capaz de reconocerlo en voz alta hasta hoy. Y todavía no sé por qué, aunque imagino que será miedo. Todo pasó por la noche, mientras que estaba hablando contigo. Fue tan fácil como levantarme, mirarme al espejo y darme cuenta de que cada cosa que decías me hacía sonreír de una forma realmente idiota. Y aunque me repetí mil veces a mi misma que no podía ser no sirvió de nada, seguiste haciéndome reír con esa manera tan tuya.
Lo peor de todo y supongo que lo más importante, fue cuando reconocí que me gustaba. Sí, me gusta tener un día malo y que llegues tú y me hagas olvidarme de todo lo que pasó. O que digas cualquier gilipollez para enfadarme y no lo consigas porque es imposible poder enfadarme contigo de verdad. O que recordemos cosas juntos que a los dos nos hacen felices solo por pensarlas. Sí, supongo que todo esto puede parecer muy estúpido pero es lo que hay. Y ya valió de ocultarlo, ¿no?


..Me gusta cómo ríes, que confíes, que me líes.

1 comentario:

plinnn... dijo...

Encantador, quien fuera encantador! Se me ha venido a la cabeza la canción d Silvio,
Precioso relato, un besooo