5/4/11

Me paré. Lo pensé mejor y me di la vuelta dirigiéndome hacia ti. Me coloqué en frente tuya y clave mis ojos en los tuyos. Me miraste sin saber como reaccionar, preguntándome con la mirada que era lo que estaba haciendo. No me importó que hubiera gente alrededor de nosotros, me armé de valor y te dije gritando:

“No, no me da la gana. No me lo voy a callar ¿sabes? No, ya no. Me parece una estupidez y esto es la gota que colmó el vaso. ¿Te encanta estar conmigo? Pues me parece que se te va a acabar el chollo. No soy ninguna muñeca ¿sabes? No puedes jugar conmigo cuando te apetece y si te cansas dejarme tirada por ahí como si fuera un juguete roto. Soy una persona y lo peor de todo es que soy una persona que te quiere. Con locura. Pero parece que a ti eso no te cabe en la cabeza. Te dedicas a ir por ahí de chica en chica haciéndote el duro y crees que esa coraza que tienes te va a proteger siempre del dolor pero estás muy equivocado. Algún día te enamorarás, aunque no sea de mi, y entonces, solo entonces, podrás entender lo que yo siento ahora. Impotencia. Y rabia, de tener que callarme todo lo que siento por ti solo porque tú estás muy ocupado con tus amores de un rato que aunque aún no lo sepas no te aportan ni te aportarán nada. ¿Te has parado a pensar que pasará cuando me pierdas? Porque yo ya no estaré ahí para perdonarte ni para abrazarte cuando te sientas solo.”

Respiré bien hondo, te miré buscando una respuesta que pudiera convencerme. Como siempre, me decepcionaste. No tenías nada que decir, te quedaste paralizado. Una lágrima resbaló por mi mejilla y yo comencé a alejarme de ti.


...Y la perdió.

1 comentario:

El Drac dijo...

Total!! y parecía que todo iba viento en popa, de veras que eres complicada oi el complicado es él???