3/2/11

El final.


Noté como algo arrasaba mi garganta. La velocidad mataba mis oídos, quería parar. Ella cada vez apretaba más mi cintura, tenía miedo y gritaba pero yo no fui capaz de escucharla. En ese momento estaba loco. No era capaz de hacer caso a nadie más que a mi. Solo pensar que ese hombre pudiera haberla tocado me ponía la piel de gallina. Lo mataría por ella si hiciera falta. Estaba comprobado, se me iba la cabeza y no era capaz de pensar. Ella ya me lo había avisado, la próxima vez que no fuera capaz de controlarme me dejaría solo. Quizá por eso tampoco quería parar, la dejaría ir y es lo peor que podría pasarme en la vida...perderla.

4 comentarios:

La Aspirante dijo...

Bonita entrada y bonito blog :) un saludo

El Drac dijo...

Si se va con otro no es tuya, ¡cómo la vas a "perder"!

Me gustó éste pensamiento (¿es tuyo?)"Nadie tiene más posibilidades de caer en el engaño que aquel al que la mentira se ajusta a sus deseos."

Y la foto es preciosa (¿sí lo sabes, no?) Un beso

Monica dijo...

me encanta!♥

Sam Buug dijo...

Solo es tuyo aquello que necesita serlo.
Preciosa entrada