26/1/11

26.


- Mira, has sonreído. ¿Ves como no es tan difícil?
- Ya. Pero de cien sonrisas que me sacaba él con mentiras, ahora solo quedan la mitad con verdades. No sé lo que prefiero, si vivir engañada y ser feliz o saber la realidad y encontrarme como ahora.
- Pequeña, no lo entiendo. ¿Por qué sigues estando ahí a pesar de todo? ¿Por qué no valoras a quien en realidad te está intentando sacar de aquí?
- Es simple. No sé por qué pero cuanto más daño me hace...más le quiero.


...tuvo mil historias y olvidó olvidarles.

2 comentarios:

El Drac dijo...

Dice una psicoterapeuta que lo que nos enganchan a nuestras parejas muchas veces son enlaces que tenemos con nuestra crianza y los ejemplo que vimos de nuestros padres cuando éramos niños; de allí que si nuestros padres, por ejemplo, paraban discutiendo, es muy probable que nos enganchemos con alguien con el cual discutamos día y noche y no sabremos ver el por qué; porque estamos viendo el momento inmediato y no ése otro donde se generó el problema. Un gran abrazo

M dijo...

Tienes un regalito en mi blog:) muakk!