12/7/10

Lloviendo en verano

Se asomó a la ventana y suspiró. Llovía. Llovía mucho. Llevaba varios días encerrada en casa por el tiempo, cualquiera diría que estábamos en verano. Le apetecía salir de casa y correr. Alejarse de todo no le vendría nada mal. Pensaría las cosas y aclararía su cabeza, que estaba echa un lío, como siempre.
Esto era horrible. Nunca se entendía. Cada vez que creía que tenía claro algo e iba directa a por ello derepente su cabeza le daba mil vueltas a todo. Cambiaba de opinión y de idea tanto como los políticos de nuestro país (aunque sea de mal gusto decirlo).
Tenía ganas de aclararse, de luchar por aquello que tuviera valor dentro de ella y conseguirlo. Exprimirlo al máximo y no desaprovecharlo ni un solo segundo. Tenía ganas de vivir, de disfrutar al lado de alguien. Necesitaba que alguien disfrutara a su lado también, alguien que le ayudase a aclararse, alguien que le devolviera un poquito esa vida que había perdido estos últimos días.
Alguien que la abrazara por el día y le susurrara te quiero por las noches.
Igual, si aparecía esa persona...dejaría de llover.




Cansada de ver la lluvia caer y cada día que pasa
es uno más parecido a ayer.

1 comentario:

Smily dijo...

Pues que busque la forma de frenar la lluvia :)