17/4/10

Ni me mires.


Me encantaría poder descubrir el lenguaje de las palabras omitidas. Saber qué es lo que piensas en el momento que yo quiera, descifrar que significa esa mirada y esos gestos, poder averiguar y acertar lo que me quieres decir pero no dices.

No entiendo por qué no decimos lo que pensamos, si ya sabes el dicho: mejor malo conocido que bueno por conocer y ya sabes que la confianza da asco, tanto que no deberías omitir nada que quieras decir. Suéltalo, liberate. Y de paso liberame a mi de la cadena de tus palabras. Parece que tu boca va a emitir un sonido pero siempre se cierra y se calla. Me pones nerviosa. Me creas ansiedad.
Aunque para qué nos vamos a engañar, yo mucho de boquita y a la hora de la verdad soy la primera que se guarda todo lo que necesita decir. Yo también podría decirte mil cosas y no lo hago, pero porque creo que deberías ser tu el que diga todo lo que tiene dentro de ese corazoncito de cristal.

Joder, no me mires. No vengas, no te acerques. Que se me acelera la respiración y no sé que decir. Y como siempre acabo soltando alguna gilipollez que no viene a cuento. Pero nada oye, que tu me sigues riendo las gracias.
¿Qué vamos a hacer tu y yo? Dímelo, contestame. Joder...
Si es que no tenemos remedio.

3 comentarios:

Smily dijo...

El ser humano es así, no puede evitar callar cuadno se muere por gritar, ponerse nervioso y a veces no saber ni qué decir.
¡Un besazo!

Princesa loca dijo...

Dicen que vale más una imágen que mil palabras. Tal vez, porque a veces esas mil palabras no nos salen cuando más las necesitamos. Y las imágenes son eso, capturas de tiempo. Inevitablemente, siempre están ahí. No puedes remediarlo.

¡Me alegra llegar a un blog de mi Tierra! ¡Por fin!

Te sigo,y me pasaré por aquí a menudo.
Un beso!

Inti dijo...

muy bueno :) me hizo reír y sentir un dejo de tristeza en la guata a la vez.. entre la cobardía que nos hace refugiarnos en el silencio y la fuerza que nos empuja a escapar de la desesperación, tan difícil es hablar? tan lamentable es no hacerlo..