20/3/10

Un buen despertar


Ocupaba una gran parte de la cama, y sonreía mientras dormía. Ella le miraba intensamente, sin cansarse de observar la pequeña arruga que se le formaba en la nariz cuando se movía. Se acercó y le besó la nariz tiernamente, le acarició el pelo una y otra vez sin dejar de mirarlo. Le encantaba verle dormir, parecía aún más delicado que de costumbre. Parecía diferente pero a la vez seguía siendo él.

Despertó. Se tapó rapidamente con las sábanas y susurró preguntando que hora era, ella sin pensarselo mucho respondió: "la hora de nosotros, cariño". Se metió bajo las sábanas y comenzó a besarlo mientras le contaba al oído lo mucho que le quería. Él se dejaba querer mientras despertaba. Cuando por fin abrió los ojos, la observó. No tardó en darse cuenta de que era lo que llevaba tanto tiempo buscando. Se acercó a su frente y la besó, como hacía cada día al despertar.

Acarició su pelo castaño sin dejar de mirar sus ojos verdes, la abrazó suavemente como si pudiera llegar a romperse, como si fuera una pequeña muñeca de porcelana, como si en cualquier momento...pudiera escapar corriendo.

3 comentarios:

La chica de los calcetines de colores :) dijo...

Pero no se irá, verdad? :)
Besos!

javixu dijo...

Despertar y que un cuerpo te abraza o te acompaña, es para mí una de las mejores sensaciones que pueden vivirse.
Me a encantado :)

Smily dijo...

Si tan bien la hace sentir, no creo que se vaya :)

¡Un besazo!