25/12/09

Notas


Cada nota de aquella canción llevaba la inicial de su nombre. Cada vez que sonaba, mis ojos se humedecían y rompían a llorar sin poder remediarlo. Por mucho que lo intentara, no podía resistirme a aquella canción. Y aún más ahora, que sé que no estás. Todo lo ilogico vivía dentro de mi cabeza. Frases, palabras y lágrimas sin sentido. No las entendía nadie, ni si quiera yo. Llegó un momento que ni yo sabía porque estaba pasando lo que pasaba y llegó un instante en que todo no existía y nada era mi compañero. Me hice amiga de la soledad y perdí a la ilusión que se fue corriendo, escapando por la puerta trasera de aquel edificio. Me abandonó. Y yo sabía que nunca más iba a volver, ese tren ya había pasado demasiadas veces por esa calle y yo nunca me había decidido a cogerlo. Ahora, era demasiado tarde para intentarlo.
Una margarita, que deshojé lentamente, me dice que a pesar de todo él me quiere. Pero, ¿ acaso todo sirve con querer? ¿Todo es el amor o hay algo más ahí escondido? ¿Es tan fácil como decir esas dos palabras que suenan tan bien, pero que sin embargo pocas personas dicen sintiendo? Claro, así es demasiado sencillo. Yo te digo que te quiero, tú lo entregas todo y luego...
Luego te doy una patada, ¿no?

7 comentarios:

Ainoa dijo...

Más o menos va así la cosa, a lo mejor cambia algo, pero la patada final siempre llega.
Lo siento, hoy soy pesimista. Me ha gustado mucho tu texto. Feliz Navidad.

Smile dijo...

Me veo reflejada en tus palabras de una forma impresionante... Tus textos me sirven como... terapia externa :3

Genial.

Besazos ♥

Tercero de primaria. dijo...

Siempre hay patada final, siempre.

besito.

Vértigo dijo...

No siempre... habrá algún final feliz.

Smily dijo...

Bfff... me has llegado el corazón con tus palabras...
Pero bueno, el cuento feliz llegará algún día :)
¡Un besazo!

ChicaGuau dijo...

siempre es así..
te sigo! un beso ^^

+Anaiis (: dijo...

me encanta! sobre todo lo de la patada, me encantaría poder hacerlo ;)
un besazo chica! :)