7/12/09

Mundo Paralelo

Cogí un lápiz y una goma y comencé a escribir la historia más bonita que jamás se había contado. Pero como en toda historia hay fallos, fallos, fallos y más fallos. Pero yo tenía el material perfecto para borrarlos y que fueran olvidados. Cuando empecé a borrar el terrible fallo de uno de los protagonistas, Daniel, Amelia empezó a dar golpes al papel gritandome: "Aunque lo borres seguirá vivo en una pequeña parte de mi memoria y en una enorme de mi corazón". Yo me quedé asustada, mis pequeños monigotes habían cobrado vida. Lo que yo no sabía es que cada vez que alguien crea una historia, crea un mundo paralelo. Crea tantas vidas como personas existan dentro de esa misma historia. No es necesario que tengan ojos, nariz y boca. Ni brazos, piernas y ombligo. Pero tienen un corazón más grande que la mano más gigante del mundo. Sienten, viven y piensan. Y sobre todo, sufren.


(¿Quién sabe cuantas vidas habremos creado...y cuantas "personas" estarán sufriendo?)

2 comentarios:

Diario de nuestros pensamientos dijo...

mm.. las grandes historias no se escriben, simplemente se viven

Vértigo dijo...

También creo que mis personajes tienen vida propia y a veces no puede decidir que van a hacer.