29/11/09

Ana

Ana está sola. Ana grita. Ana tiene miedo.
Ana no quiere salir de casa, ni quiere comer, ni quiere respirar. La cobardía se ha apoderado de ella y va a su lado en cada paso que da. Ana tiene sus ojos llenos de lluvia y su corazón está helado por el granizo. Ha llorado tanto que ya no sé acuerda de cómo son las lágrimas, ni qué se siente cuando te duele tan adentro. Ni la razón de su tristeza. Ni por qué ya no dibuja nubes de algodón y soles de chocolate. O por qué ya no canta en la ducha. Ana ya no entiende el sentido de la vida. Ni si quiera siente el peso de su cuerpo. Nota un inmenso vacío en su interior. Lo ha intentado llenar con amores e ilusión pero todos ellos han fracasado. Ha intentado protegerse con la barrera más fuerte: la amistad, pero también han perdido la batalla. Ana, ya no es Ana. No es la misma que cuando él se fue.

(Lo he intentado muchas veces pero nunca me ha salido, puede que me falte voluntad o que me sobre el vicio.)

4 comentarios:

+Anaiis (: dijo...

me encanta como escribes, y sobre todo la frase del final! un beso!

Lavidasincolor. dijo...

Ultimamente yo me siento como Ana.

Marta Simonet. dijo...

Ana,es un poco todos cuando cerramos los ojos a la realidad.




MUA de domingo poco dominguero.

allthatshewants dijo...

deberi ser mejor que cuando él se fuee