30/11/09

Amelie

Llegó un momento en el que toda su vida se paralizó. Dejó de ser una niña, para pasar a ser una mujer. Ese gran paso del que todos hablan, lo dio ella. Sola, sin ayuda de nadie. Creció y maduró en muy poco tiempo. Dejó de jugar a mamás y a papás para incorporarse al juego del amor. Cambió a sus barbies por las llamadas amigas, al osito de peluche con el que dormía todos los días por un móvil de última generación que la acompaña cada noche. Sin vibrar, sin sonar, sin iluminarse.

Desde entonces, ya no pide deseos a las estrellas. Se niega, dice que los deseos no se cumplen. Y les da con la puerta en las narices cada vez que pican en la ventana de su corazón. Ahora, nada de deseos, nada de ilusión. Su sonrisa pierde brillo a medida que el tiempo pasa por su vida, y cada vez son más las lágrimas que ahogan sus penas. Vive en una inmensa cueva, oscura y fría, en la que se ha encontrado desde que dejó de ser una niña. Sin un destello. Sin una luz, por pequeña que sea.

Se empezó a dar cuenta de que hay personas malas, crueles. Que traicionan, que hieren, que hacen daño. Que viven para amargar la vida a las personas de su alrededor. Que no todos los amigos son amigos. Y que en la vida hay elecciones y nunca saldrás beneficiado. Y seguramente, elijas el camino incorrecto, y te equivoques, y te tengas que volver a levantar.
Y que seguramente nadie estará ahí para decirte nada. Simplemente porque cada uno tiene lo suyo. También aprendió lo que es el sufrimiento, lo que es el don de la elección. Y que había dos maneras para seguir el camino, sola o acompañada. Pero que hasta eso, tenías que elegirlo tú.
Así fue como La pequeña Amelie, se hizo mayor. Viviendo en un mundo frío y oscuro. Un mundo en el que no había nada, un mundo en el que no existía nada.

Y así fue como La pequeña Amelie se echó a llorar repitiendo una y otra vez "quiero volver a ser una niña"...


(PEQUEÑA SONRISA DE AMELIE, me tienes ganado.
Yo solo busco que me tiemblen las piernas, que seas de esos que nadie recomienda.
Yo solo busco que nadie lo entienda, pero cuando este rota escuchar que merece la pena...)

2 comentarios:

Smily dijo...

Creo que todo el mundo se parece un poco a Amelie

¡Un besazo!

Verónica (peke) dijo...

Y sabes lo mejor yo a mis 30 años continuo viajando cada noche al Pais de Nunca Jamas donde siempre soy niña y tengo pensamientos alegres... Nunca pierda la esencia de tu niña interior...

besotes de esta peke.

pd. te espero por mi rincon con tu taza de cafe caliente, siempre que quieras...