25/10/09

Una carta para ti.

No hará falta que te diga que esto va para ti. Aunque no tengo muy claro si lo leerás hoy, pero sé que algún día te pasarás por aquí y lo leerás. Venía a exigirte un par de cosas, bueno...en realidad algunas más que un par.
Quiero doscientos besos al día, y cada uno de ellos con más pasión que el anterior.
Quiero que tengamos un juego, un juego que solo conozcamos los dos...quiero que juguemos a perdernos entre sábanas.
Quiero poder besarte cuando me de la gana, quiero abrazarte y sentir ese calor que solo tú sabes darme.
Exijo un mínimo de 20 frases bonitas al día, que aunque parecen solo palabras...son mucho más que eso.
Exijo que planees tu futuro conmigo, que haya rutas por descubrir, sitios que conocer.
Quiero que te ilusiones por esto.
Quiero que no puedas soportar las ganas de besarme y de estar conmigo, que no puedas separarte ni un segundo, porque sería una pérdida de tiempo.
Exijo que te mueras por mi, que solo quieras mis besos, que me digas unas trescientas veces que me quieres.
Exijo tocarte cuando me apetezca. Exijo que me toques cuando creas conveniente.
Exijo que haya magia.
Quiero que permanezcas a mi lado por encima de todo.
Quiero caricias por encima de la ropa.
Exijo que conmigo hagas el amor, y por tanto...que ese amor solo sea mio.
Exijo mil miradas que me digan todo lo que sientes.


.Exijo que me exijas quererte.

2 comentarios:

Marta Simonet dijo...

Hay cosas que no necesita de una exigencia,hay cosas que pasan porque son absolutamente necesarias.


Mil besos y gracias por pasarte ;D

Vértigo dijo...

me gustó! me ha encantado la última frase, en la que las exigencias están por los dos lados. Seguiré pasando por aquí.