23/10/09

Sonia estaba aferrada al pasado, no porque ella no intentara olvidarlo, si no porque de una manera u otra siempre volvía a su vida. Había intentado olvidarse de Bill de todas las maneras posibles, y todavía no había logrado conseguirlo. Siempre llegaban a su memoria los recuerdos más bonitos que jamás habían existido ni existirán, siempre recordaba lo bueno, y lo malo desaparecía de una forma inexplicable. El rasgo de sus ojos, el brillo de su sonrisa, el olor de su colonia...siempre permanecían intactos. Por más que quemara sus cartas, rompiera sus fotos y tirara sus regalos, las cosas más pequeñas e insignificantes acababan con ella y con toda la fuerza que tenía para no rendirse. Y siempre se hacía la misma pregunta...

¿Por qué él puede olvidar y yo no?

1 comentario:

OjosMiel. dijo...

Todos podemos olvidar. Pero cuesta y duele.


Pd. ¡Eres de Avilés! yo también soy asturiana. ( :