29/7/09

La calle está totalmente vacía y la niebla tapa toda la ciudad. Ni si quiera puedo mirar el reloj para saber que hora es. Camino despacio y sin miedo, buscando y buscando sin saber el qué.
No voy para encontrarte, ni si quiera para impresionarte...pero allí estás tú, y por supuesto, aquí estoy yo. Apareciste, y la niebla se esfumó. No sé que le diste pero le dio en el corazón...


-Y así el león se enamoró de la oveja.
-¡Qué oveja tan estúpida!
-Qué león tan morboso y masoquista...

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